Quizás emigrar nos dé la oportunidad de crecer, de evolucionar de una manera tan diferente. Emigrar duele. A veces me duele el alma, no sé qué tengo, no sé qué abrazo o qué extraño. Ese algo, ese no sé qué, me obliga siempre a pensar el por qué estoy aún aquí. Cansada, en ocasiones ya sin fuerza, me preparo para seguir escribiendo pedacitos de mi vida, vivencias diarias. Hoy quiero llorar. Es así como se lava el alma, eso dicen. Entonces hoy ducharé mis tristezas y melancolías. Hoy quiero llorar. Pinto faros, molinos, océanos. Pinto aquello que de alguna manera me acompaña mientras observo desde este lado. Y al seguir instalando mis tristezas con el pincel, vuelvo a hacerme la misma pregunta... ¿Por qué emigramos? Quizás porque en algún momento creímos que al otro lado encontraríamos algo que aquí no teníamos. Quizás buscando oportunidades, una vida diferente, un nuevo comienzo. Pero nadie nos dijo que también tendríamos que aprender a vivir con la nostalgia, con las ausencias, c...
La vida es tan frágil que basta un instante para perderla. El 11 de marzo de 2004 marcó la vida de todos los españoles, y de quienes, desde cerca o desde lejos, sentimos el golpe de aquella mañana. Madrid se llenó de humo, miedo y dolor. Más de 190 almas partieron , y miles quedaron con heridas visibles e invisibles. Aquella mañana yo estaba en Valencia. Encendí el televisor y la noticia me atravesó: “No puede ser” . Lloré, confundida, sin comprender cómo algo así podía suceder, y llamé a amistades, aferrándome a lo humano en medio de lo incomprensible. En cada vagón, en cada estación, se vive la historia del 11-M . Cada rincón de Madrid recuerda aquel jueves que cambió nuestras vidas. Pero también vimos la fuerza de la humanidad : miles de personas en las calles, abrazando, llorando, dejando flores y palabras, demostrando que el miedo no nos vencería . Hoy recordamos a todas las almas que aquel día partieron, y a quienes sobrevivieron llevando consigo la memoria y el dolor. Cada 1...