CARTA PARA MI NIÑA DEL PASADO
🤍
Mi niña,
Quisiera que pudieras verme ahora, muchos años después, para contarte algo que entonces no sabías. Recuerdo cómo mirabas los aviones pasar, con esa mezcla de curiosidad y fantasía. Preguntabas a papá hacia dónde iban, y él te decía que a muchos lugares. Tú sonreías, sin imaginar que un día serías tú quien subiría a uno de ellos.
No sabías que esos aviones llevaban dentro a personas que dejaban su hogar, su tierra, sus raíces. No sabías que un día te tocaría a ti. Y cuando llegó ese momento, no fue como lo soñaste. Fue un salto grande, inesperado, hacia un país del que decían que estaba adelantado 50 años. Un país que te recibió, sí, pero que también te obligó a crecer de golpe.
Hoy quiero abrazarte, pequeña. Decirte que entiendo tu nostalgia, tu miedo, tu confusión. Que sé cuánto extrañas el olor del café por la mañana, las risas familiares, caminar descalza por el bosque, los abrazos de papá, comer helado y galletas, los viajes por la costa y la serranía ecuatoriana, las salidas al cine y esas pláticas eternas donde hablaban de todo lo que pasaba en el mundo y en la vida. Sé que una parte de ti se quedó allá, en esa tierra que te vio nacer.
Pero también quiero que sepas algo importante: lo hiciste bien. Ese 2 de junio en que tomaste el avión marcó un antes y un después en tu vida. No fue una pérdida, fue un cambio profundo. Aprendiste a ser fuerte, a adaptarte, a empezar de nuevo sin olvidar de dónde venías.
Y hay algo más que tú soñaste, mi niña: ser escritora. Desde pequeña lo llevabas dentro, lo imaginabas con ilusión, incluso cuando parecía que estaba lejos. Y lo lograste. Tus palabras crecieron contigo, tus historias encontraron su camino, y poco a poco fuiste haciendo realidad cada proyecto. Lo que empezó como un sueño sencillo, hoy es una parte hermosa de quien eres.
Y sobre todo, mi niña, no olvides algo que siempre te acompañó: Dios. Él estuvo contigo en cada paso, en cada duda, en cada comienzo. No lo sueltes, porque Él nunca te soltó a ti.
Mi niña, no tengas miedo del camino que te espera. No estás sola. Yo estoy aquí, la mujer en la que te convertiste, sosteniéndote desde el futuro. Y aunque vivamos lejos de donde empezamos, llevamos nuestra tierra en el corazón. Siéntete orgullosa por todo lo que vas construyendo, y cada paso que realices es un triunfo que festejaras con felicidad, y cada amanecer al levantarte recuerda que eres imparable.
Con amor, tu yo adulta
🤍
https://youtu.be/G7KNmW9a75Y?si=j5BnHBVGOLf0XsEJ
GRACIAS POR LEER MI BLOG, LOS AMO

Comentarios
Publicar un comentario