PARA MI NO ES NAVIDAD


 En la víspera de festejar en familia la Navidad, muchos ya se encuentran preparando la cena y los regalos. Pero para tantos ecuatorianos, esas cenas y esos regalos quedan paralizados ante las persecuciones, el miedo a un secuestro o el temor de que les asalten o desmantelen sus casas.

Para mí, hoy no es Navidad. No es que sea pesimista, pero desperté con nostalgia al leer los titulares sobre la situación del país donde nací. ¿Hasta cuándo el pueblo ecuatoriano tiene que seguir tolerando tantos abusos de poder, hambre, pobreza, niños sin educación, falta de empleo? Día a día observo un país que se desmorona. Mi corazón sufre y llora en silencio por lo que acontece. El hecho de residir fuera del país no significa que no me preocupe por su situación.
La falta de oportunidades también obliga a miles de ecuatorianos a abandonar su tierra. Jóvenes, familias enteras, profesionales… todos buscando un futuro que su propio país no les puede ofrecer. No se van porque quieren, se van porque quedarse duele más.
Nadie está seguro. Violaciones a niñas, extorsiones, amenazas constantes, asesinatos, desapariciones… y lo más doloroso es que muchas de estas atrocidades se cometen con total impunidad. Todo parece estar controlado desde arriba, como si la vida del ciudadano común no valiera nada.
Las mafias y el narcotráfico han invadido Ecuador. No hay más ciego que el que no quiere ver. El mundo ya sabe lo que sucede allí, y por más que intenten adornar la realidad para atraer turistas, la verdad sale a la luz todos los días. Hace poco encontraron sin vida a un fotógrafo de 28 años, niñas secuestradas, padres asesinados, los delincuentes cobrando la “vacuna”… ¿Hasta cuándo?
La política ha dividido al pueblo en lugar de unirlo. Que si uno, que si otro… Desde mi punto de vista, ninguno ha logrado cambiar el país. Hoy mi corazón llora desde este exilio. Lo único que puedo hacer es escribir como forma de protesta. Espero que muchos lo lean. No pido “likes”, solo pido que lean este mensaje y tomen conciencia de que Ecuador se desmorona, y que si no nos unimos, el futuro será aún más oscuro. El pueblo debe unirse, porque quienes deberían actuar no lo hacen.
Lo siento mucho. Me hubiera gustado que este blog fuera para desearles unas felices fiestas, pero esta vez no puedo sentirme a gusto sabiendo que en mi país muchos hogares no tendrán ni para comprar un pan y que además viven con miedo de que algo les suceda. Vivir con esa sensación ya no es vida.
TE AMO, ECUADOR. Espero que toda esta pesadilla termine y que vuelva a salir el sol. Que DIOS los bendiga hermanos ecuatorianos.


GRACIAS POR LEER ESTE BLOG, LOS AMO

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