EL VERDADERO AMOR






🤍


En la niñez acumulamos traumas que, con el tiempo, regresan como fantasmas que nos persiguen. Crecemos creyendo que ya los olvidamos, pero tarde o temprano vuelven para pedirnos que los enfrentemos. Esta es la historia que marcó mi vida y que, años después, aprendí a sanar.

Una mañana iba camino al colegio con mi padre. Él me llevaba de la mano; era mi héroe, mi mundo entero. Siempre contaba historias, y creo que de ahí nació mi parte poética: de escucharlo, de sentir cómo sus palabras pintaban mundos.

Mientras caminábamos, apareció un ganadero con varias vacas y toros. Uno de ellos, de pronto, vino corriendo directamente hacia mí. Yo era solo una niña. No entendía el peligro. Pero mi padre sí.

En un instante que aún hoy siento en cámara lenta, él extendió su brazo frente a mi rostro, como un escudo humano. Escuché el golpe, vi la sangre correr por su piel, y no comprendí nada. Solo sabía que algo terrible había pasado… y que él me había protegido.

Esa escena quedó grabada en mi memoria. Durante años, cada vez que veía un toro o una vaca, el miedo me paralizaba. Tuve que pasar por terapias, herramientas y mucho trabajo interior para superar aquella experiencia.

Hoy, con el corazón en calma, entiendo lo que realmente ocurrió: ese día descubrí quién daría su vida por mí sin pensarlo un segundo. Ese día entendí el amor en su forma más pura.

Ese héroe fue mi padre. Gracias papá por salvarme la vida, te amo.



Gracias por leer este blog, los amo


Comentarios

Entradas populares de este blog

MI PRIMER VIAJE EN AUTOBUS

EMIGRACIÓN

FUEGO EN MI CORAZÓN